1. Define objetivo y presupuesto real
No es lo mismo comprar para vivir, para veranear o para invertir: cambia la zona, el tipo de inmueble y lo que debes priorizar. Ten claro el uso antes de mirar anuncios.
Tu presupuesto real no es solo el precio: suma los gastos de compra. Como referencia, reserva alrededor de un 10–12 % adicional sobre el precio para impuestos y gastos.
2. Impuestos y gastos de compra en Canarias
En vivienda de segunda mano se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). En obra nueva, en lugar de ITP se aplica el IGIC (el IVA canario) más Actos Jurídicos Documentados. A esto se suman notaría, registro y, normalmente, gestoría.
Los tipos y las posibles bonificaciones (por ejemplo, para vivienda habitual, jóvenes o familias numerosas) dependen de la normativa vigente en Canarias y de tu situación. Te ayudamos a calcular la cifra real de tu operación antes de dar ningún paso.
3. Financiación: llega con los deberes hechos
Si vas a hipoteca, consíguela pre-aprobada antes de buscar en serio. Comprar sabiendo hasta dónde llegas te da fuerza para negociar y evita ilusiones con lo que no encaja.
Los bancos suelen financiar hasta un porcentaje del valor (habitualmente en torno al 80 % para vivienda habitual), por lo que conviene tener ahorrada la entrada más los gastos. Los no residentes pueden comprar y financiar; solo necesitan NIE y algo más de documentación.
4. Elige zona con criterio, no por foto
Cada zona tiene su ritmo. Las Canteras y Guanarteme son ciudad y playa; Tafira, calma y verde; Meloneras y Puerto Rico, sol y lifestyle del sur. Vivir todo el año no pide lo mismo que una segunda residencia o una inversión vacacional.
Preparamos una ficha honesta de cada zona —para quién es, estilo de vida, tipo de propiedad y potencial— para que elijas con datos, no con impulso.
5. Busca con criterio, no con scroll infinito
Ver cien anuncios agota y confunde. Es más eficaz definir bien lo que buscas y que un asesor filtre y te proponga solo lo que encaja, incluso producto que aún no está publicado.
En cada visita, mira más allá de la decoración: orientación y luz, estado real, ruido, comunidad y gastos, y el potencial si hay que reformar.
6. Comprueba antes de comprometerte
Antes de firmar nada, revisa la nota simple (titularidad y cargas), que no haya deudas ni embargos, la situación urbanística y de licencias, y el estado de la comunidad (derramas pendientes, ITE).
Estas comprobaciones evitan los sustos caros. Forman parte de nuestro trabajo: te acompañamos para que compres sobre seguro.
7. De la oferta a la firma
Cuando encaja, se hace una oferta y, si se acepta, se firma un contrato de arras que reserva el inmueble. Si dependes de financiación, conviene dejarlo reflejado.
Después se firma la escritura en notaría. Coordinamos plazos, documentación y gestiones para que llegues a la firma con todo claro.